sábado, 18 de abril de 2009

Más allá de los símbolos


Las Narrativas dominicana y haitiana: símbolos para una propuesta alternativa

En este ensayo de la maestra Pura Emeterio Rondón encontramos una honda y sistemática investigación sobre los símbolos-personajes de las narrativas haitiana y dominicana sobre la base de selección de seis textos: cinco novelas y un cuento. A saber: Gobernadores del rocío de Jacques Roumain; Mi compadre el General Sol de Jacques Stephen Alexis y El palo ensebado de René Depestre (autores haitianos). Dos peso de Agua de Juan Bosch; El Masacre se cruza a pie de Freddy Prestol y Sólo cenizas hallarás (Bolero) de Pedro Vergés (autores dominicanos).
La génesis del ensayo está apegado al método científico. La autora se plantea objetivos válidos a su investigación como a los elementos que contribuyan a una mejor comprensión de las literaturas caribeñas en cuanto a las formas simbólicas-personajes, de signo e ideología hasta la mitificación. Además de las propuestas político-ideológicas vinculadas a los personajes-símbolos, la tipología de estos símbolos, la oralidad popular. El proyecto estético-ideológico en las literaturas haitiana y dominicana, así como los posibles sistemas de referencialidad identificando los elementos coincidentes y diferentes a partir del análisis de los símbolos-personajes.
Emeterio Rondón expone un amplio vistazo a los acontecimientos más importantes en la historia de la isla de Santo Domingo, poniéndonos algo clave para entender y comprender los textos seleccionados. Someramente nos concientiza en los diferentes movimientos surgidos en la isla a partir de 1917.

El presente ensayo de nuestra Maestra Pura Emeterio Rondón está dividido en tres grandes capítulos: El primero plantea las bases teóricas afirmándose en las teorías del referente de Thomas Lewis, la de los signos según Pierce y la de Humberto Eco. Por igual la del simbolismo, el principio de analogía, la lógica simbólica y la semiótica hasta llegar al interpretamen o interpretante.
Pero en el trabajo de Pura los símbolos se asimilan a la categoría interpretante: “En este análisis de símbolos-personajes en la literaturas haitiana y dominicana, entendemos estas figuras como categorías literarias que, inscritas a su vez en la teoría semiótica se asimilan al interpretamen, o sea, son signos que refieren a otros signos en la representación de una realidad determinada… en este estudio no buscamos el sentido simbólico de las obras sino la interpretación simbólica de determinados personajes, cuyas características o acciones, de acuerdo con nuestra visión, les convierten en símbolos… destacando el valor simbólico que adquieren en la obra y su carácter de interpretamen de realidades extratextuales”. Como podemos intuir para la autora estos símbolos son figuras del lenguaje.
En las obras seleccionadas observamos que la estructura histórica está marcada por la diferencia, la desigualdad, la visión de mundos diferentes, una cultura marginada y la oralidad popular como elementos socio-históricos en los textos haitianos y dominicanos. Es cierto que los referentes en la literatura dominicana y haitiana se constituyen en la plataforma de una cultura popular, las cuales, como afirma la autora, tienen su asiento en los grupos sociales marginados, y la experiencia de cada personaje-símbolo se convierte en un conocimiento de tradición. En las obras seleccionadas cada autor posee un referente sociocultural determinado por la práctica de los hablantes inserta en los textos como creación literaria, dado que los símbolos-personajes forman interpretantes creando así nuevos significados por encima de los textos.

En el capítulo II se analiza la configuración textual de los símbolos. ¿Cómo asume la autora los símbolos-personajes? “son los pórticos que nos comunican con el mundo de significados que constituyen la obra literaria en sí misma, y con realidades ausentes que ellos logran despertar, sugerir, recordar, en nosotros”.
Nos dice que en los textos seleccionados lo importante es la figura humana que aparece como una construcción simbólica y mítica. Según por lo visto, en el texto, hay símbolos que nacen desarrollándose a la misma vez que el proceso de producción textual, convirtiéndose al final en mitos. A estos Emeterio Rondón los llama Símbolos Progresivos. En una segunda categorización están aquellos que desarrollándose como símbolos en el texto mantienen este perfil no transformándose en mitos, los cuales llama Símbolos regresivos.
Los símbolos-personajes de la literatura haitiana son ascendentes: de menor a mayos grado. Vienen de un estado precario, catastrófico, difícil hasta convertirse en mitos trascendiendo más allá de las propias historias. Mientras que en la narrativa dominicana seleccionada los símbolos-personajes son seres fuera de lo común, excepcionales, engreídos, persistentes, tercos, superiores a todo lo que le rodea, como dice la autora son símbolos regresivos: de mayor a menor. Porque sucumben frente a sus realidades adversas. Dado el significado antropológico, sociológico y sociocultural los símbolos-personajes de la narrativa haitiana son de calidad esperanzadora y los de la narrativa dominicana se adhieren firmemente a un pesimismo avasallante.
¿Pero por qué los personajes-símbolos en la narrativa dominicana al final se degradan, mientras que en la haitiana, aunque cada uno muere al final de las historias, adquieren lo transcendental pasando de símbolos a mitos? Esta pregunta se contesta de manera magistral en el trabajo de Pura, y desde mi punto de vista esto ocurre por la tradición de cada uno. Por lo comprobado los autores haitianos creen en su nación como un proyecto de vida y esperanza posibles. Sabemos que ellos poseen una cultura muy diferente a la dominicana, los cuales fueron colonizados por los franceses, aunque su lengua oficial es el francés crearon un idioma común para la gran mayoría de los estratos sociales de su país: el creole, por igual una religión: el Vudú, y amén de su forma de vida. En cambio los autores dominicanos que poseen la tradición sociocultural española, por los procesos históricos desgraciados y malvados, no por la igualdad de invasiones a ambos países de parte del Imperialismo Yanqui, sino, y esto es viejísimo, por la inserción de una larva pastando en nuestros cerebros llamada el pesimismo, de no creer en poder ser proyecto de nación, por nuestra característica de siempre esperar algo sin hacer nada, por temor al fracaso, a la pesadez abrumadora de vernos sujetos a una empresa y esta por algún motivo colapsa y ya no creemos en nada sin ver la posibilidad de levantarnos.
En cada uno de los textos de los autores dominicanos encontramos que los símbolos-personajes desean, necesitan un cambio de vida como en los textos haitianos, pero la realidad lo sumerge en un ambiente negativo, paupérrimo, resignándose al derrotero, recayendo en la inactividad de ser alguien.
¿Cómo se convierten los personajes en símbolos hasta ser mitos? Lo interesante, por ejemplo, Manuel de Gobernadores del rocío, Hilarión de Mi compadre el General Sol y Henri Postel de El palo ensebado, como se dijo, al final de las historias mueren, pero existe el poder femenino continuador, relevo, de las visiones de cada uno. Como afirma la autora, estos personajes-símbolos guardan una estrecha relación con los evangelios de la Biblia, en pocas palabras con Jesús, dado que María de Magdala quien vio y transmitió a los demás seguidores de Cristo su resurrección para así darle continuidad al hecho convirtiéndose en mito.
Remigia de Dos peso de agua; el narrador personaje de El Masacre se cruza a pie y Freddy, Lucila y Sotero de Sólo cenizas hallarás son símbolos regresivos, ahora bien, el narrador personaje de El masacre se cruza a pie guarda una gran similitud con el personaje-símbolo Hilarión de Mi compadre el General Sol, una por el hecho histórico de la matanza de los haitianos del 37 y otra porque a según los textos van evolucionando se intensifican. El primero sufre hasta la degradación y el otro, aunque muere, rompe los límites de la simbología hasta llegar a la mitificación.
En el texto Sólo cenizas hallarás los personajes-símbolos Lucila, Sotero y Freddy guardan desigualdades ideológicas dando interpretamen diferentes pero en la obra en sí hay una vejación de fracaso. No obstante, y no es que defienda a los autores dominicanos elegidos por la ensayista, sino porque sabemos que la creación literaria está sujeta a la multivocidad y observando el devenir de cada uno de los personajes-símbolos en sí mismos nos damos cuenta que auque no se convierten en mitos se debe a que no hay en las obras en sí continuadores de sus hechos para convertirse en mitos. Lucila recae en el fracaso rotundo porque salió en busca de un porvenir mejor pero la realidad es otra, donde regresa a su campo llena de pesadumbre, sin creer en que se puede llegar a las utopías realizables. Pero si vemos a Freddy que consigue una visa para ir a los USA, como la mayoría de los dominicanos que tenemos una cultura de emigración aun hoy, guarda la esperanza de reivindicarse económicamente fuera de su país, por igual está Sotero que cuando va a la granja, a su proyecto de una transformación de vida la encuentra abandonada, raquítica con un letrero: Se vende esta propiedad. También el caso de Remigia que aunque un fenómeno sobrenatural la enviste desgraciadamente, su terquedad, persistencia en que todo pasará piensa: Después de esto sembraré batatas. ¿Acaso de forma literal en sus últimas frases, acciones estos personajes-símbolos en sí mismos (me refiero a Sotero, Freddy y Remigia) y no en la obra en sí no refieren o reflejan sinónimos de esperanza, de cambio en una sociedad destrozada por los hechos históricos?

En el capítulo tres la autora Pura Emeterio Rondón analiza el sistema referencial en ambas literaturas. ¿Cuáles son estos referentes en la creaciones literarias haitiana y dominicana seleccionadas? Como podemos apreciar, estos referentes son del tipo dialectal, la realidad histórica, “sirviendo los símbolos-personajes como punto de partida para una lectura determinada o interpretación de cada obra”.
Los referentes de los símbolos progresivos son: de carácter histórico cultural e ideológico. “El referente de las obras está constituido por un complejo de ideas y representaciones, que conlleva una reacción crítica frente a la estructura social injusta y la propuesta de otro modelo social”.
Los referentes de los símbolos regresivos en su conjunto son: la tierra, el poder económico, la dictadura y postdictadura de Trujillo, disposición para destruir los vestigios de la tiranía, el deseo de una nueva sociedad bajo otros modelos paradigmáticos. En Dos pesos de agua los referentes están en la relación del campesino con la tierra y con la naturaleza, la cultura oral popular. En El Masacre se cruza a pie está lo alienante, perversión producida por la dictadura y el problema contradictorio de las relaciones dominico-haitianas. Y en Sólo cenizas hallarás el referente tiene como base la crisis de la conciencia nacional dominicana a raíz de la muerte de Trujillo, con esto “el resquebrajamiento de un conjunto de valores y antivalores, de las contradicciones que el hecho generó”.
Es interesante advertir aquí las frustraciones de los personajes remitiendo el importante problema de la identidad nacional que aun hoy existe este abismo tragándonos los huesos.

Al final Pura nos ofrece el grado de similitud, el vínculo que las obras en sí guardan y la dinámica del proceso de significación en los textos. “Este conjunto de obras estudiadas contienen una doble propuesta, estética y política, poniendo en relieve una importante corriente literaria de ambos países”.
De esta forma como expresa la autora, “la investigación realizada (sin duda alguna) constituye un paso de avance en la ampliación de estudios comparativos y regionales del Caribe… Es importante porque estimula el trabajo de sistematización y los esfuerzos por explicar la poética que subyace en la variedad lingüística y temática de la literatura caribeña”.

Debo significar que estos personajes transformados en símbolos en los textos en sí hasta la mitificación se convierten en conocimientos que no los dan las ciencias ni la filosofía. Nuestra Pura Emeterio Rondón cumple con los requisitos establecidos por el método científico con rigor, encontrando respuestas al planteamiento del problema, a los objetivos, contribuyendo así a la profundización y comprensión de las narrativas dominicana y haitiana. Por estos señores y señoras invitados (as) a esta puesta en circulación, sirviendo de testigo de un trabajo digno y respetuoso que debe ser leído en todos los estratos de la sociedad dominicana y haitiana, caribeña, latinoamericana y el resto del planeta, los invito a darse un festín jugoso y sin desperdicios con Las Narrativas dominicana y haitiana: símbolos para una propuesta alternativa de la Maestra Pura Emeterio Rondón.

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